Pues un día más que se acaba, y vaya manera de terminar, de la peor diría yo.
¡No es justo!
¿Por qué ella y yo no?
Porque ella es la favorita, ella "trabaja" mejor, ella es más "delicada"...
¡EXCUSAS!
Excusas todas ellas tiradas a la basura a sólo una bocanada de verdad.
¿Que ella es más detallista?
No me extraña, con la paciencia, por no llamarlo lentitud, que trae consigo yo también sería igual de detallista, pero la verdad señores, cansada a las 3 de la mañana, lo único que se me ocurre es limpiar lo más pronto posible para poder irme a dormir, y éste tipo de cosas son las que me quitan el sueño desgraciadamente.
Pero, ¿saben qué?
Que ella va a saber ahora lo que es trabajar sin mí, sin que yo le limpie casi todo por las noches, teniendo que salir más tarde porque no puede dar más de sí, con las manos llenas de callos de no parar de barrer y fregar.
A mí me vendrá bien el dinero, pero también me viene bien descansar, que han sido 3 meses muy duros y muy largos.
Supongo que aquí debería poner algo sobre el blog, pues bien, ahora mismo decir que solo son historias, algunas reales, otras ficticias, vivencias más que nada también, cosas que me han ocurrido en poco tiempo y que ahora necesitaba liberarme de ellas, y que por suerte me he liberado.
sábado, 25 de agosto de 2012
martes, 21 de agosto de 2012
Sin lugar en el mundo
¿Y a ti qué te digo?A ti que has escuchado mis penas y mis fantasías hasta la saciedad, que me comprendes y me ayudas más que nadie muchas veces, que por ti me muero y a la vez te intento olvidar.
No puedo vivir con tu recuerdo, pero tampoco sin él, eres lo mejor y lo peor que me ha pasado en la vida y aun así, aquí estoy, a las tantas de la madrugada sin poder dormir, o sin querer dormir por miedo a verte dormida, a besarte, a tocarte, a hacerte cosas que me odiaría a mí misma por el resto de la eternidad.
Sólo te digo que te vayas, aléjate de mí, deja de hablarme, porque sabes que yo no lo voy a hacer.
Vete ya al infierno que ya nos encontraremos por allí.
Cuando tu vida se parte en dos...
...y no puedes hacer nada por evitarlo.
Maldigo el día en que llegué al mundo, maldigo el día en que empecé a razonar sólo de una manera y a no ver las cosas desde los dos puntos de vista.
Actuar con miedo, tener miedo de decir, de hacer, o de dejar pasar algo, sin darme cuenta de que hago daño a los demás. Miedo a actuar con naturalidad, preferir ser un robot o una máquina siempre rígida, recta y perfecta. Sigo siendo humana pero unas pocas horas al día.
Y yo los quiero, los quiero más que a mí misma, se puede decir que daría mi vida por ellos literalmente, para mí eso no es una simple frase que se dice por quedar bien. Yo los quiero a los dos tanto que no sé qué haría sin ellos, y a la vez quiero huir, huir bien lejos y no tener que sentir miedo de perderles al juntarles. De que ninguno de los dos haga algo que moleste al otro, que uno es un juguete de niño grande y el otro es un juguete de niño pequeño.
No quiero separarme de ninguno, ni lo voy a hacer, pero parece que todo va en contra de lo que yo quiera. Sé que no puedo tenerlo todo, y que una mentira no es mejor que la verdad, pero yo quiero que me mintáis, quiero ser una niña ilusionada creyendo que está todo bien y perfecto, que aunque la vida sea de color negro y no me guste el rosa, quiero un cielo rosado, con el arco-iris en medio y al final un leprechaun con su caldero de oro.
Y al igual que yo os quiero, sé que me queréis, que no me vais a dejar sola, ni me vais a dejar de ninguna manera, pero igualmente no es lo mismo poder estar con los dos sin sentirme culpable, a veros cada uno por su lado y sin ni siquiera miraros. No puedo, os juro que llegará un día en que me eche a llorar, y pegaré puñetazos como siempre a las paredes, y el día en que me lance a la carretera para no pensar más, que me lleve un coche y se acabe todo. Soy melodramática pero no veo una solución posible a este gran problema que me atañe.
Queridos míos, yo soy el problema aquí, y no vosotros entre vosotros, y no puedo obligaros a hacer nada que no queráis, y menos a ti mi melocotón, que eres la más afectada en todo esto, no puedo hacer que sus palabras no te hieran porque tú no eres como yo, despreocupada e infantil, tú eres metódica y precisa, y ves más allá de lo que yo veo. Y tú mi vida, no puedo intentar cambiarte más de lo que ya he hecho, no puedo hacer que cambies la forma de pensar en que todo va en un sentido malo, porque no lo es, pero eso te tienes que dar cuenta tú mismo.
Os tengo miedo y a la vez siento un gran amor por vosotros. Y no sé si lo entendéis.
jueves, 19 de abril de 2012
Advertencia

Y mientras una le agarraba firmemente los brazos y le separaba hábilmente las piernas, la otra con toda la fuerza de la que dispuso le asestó un puñetazo en el estómago, soltando toda la ira acumulada por los rumores, susurros y sonrisas, incluso comentarios a viva voz. Después, al estar malherida y sin casi respiración cambiaron los papeles, y entonces ya no fueron puñetazos, sino patadas a las costillas, sonando en cada patada fuertes crujidos, síntoma de la rotura de aquéllas. La sangre empezaba a brotar por fin por sus labios, y una fuerte tos hizo saltar al suelo un esputo del espeso líquido rojo. Otra patada, otro puñetazo, otra patada, otro puñetazo… La víctima, si se le podía llamar así, se encontraba ya medio muerta y gimiendo clemencia, pero no, no la merecía, en su lugar se le ató de pies y manos y se la colocó en el maletero del coche. Las otras dos subieron al coche, lo pusieron en marcha y avanzaron saliendo del descampado. Girando varias veces y durante un largo tiempo yendo todo recto, por fin llegaron al destino. Aunque era de noche podía haber alguna persona nocturna pululando por aquellos lindes y descubrirlas, así que se cercioraron primero de que no hubiese nadie por allí, y ya sacaron el cuerpo, para ellas sólo magullado, del coche. Lo condujeron hasta un garaje con los ojos vendados; una vez allí le quitaron la venda y encendieron la luz para que contemplara a sus compañeras colgadas con ganchos, sin un solo pelo en la cabeza, arrancado mechón a mechón como una perfecta viuda india. Aquellos ganchos estaban estratégicamente colocados par que ni rasgaran la cara ni para que pudieran morir desangradas. Y allí estaban, con caras de asombro y gritos ahogados por mordazas, unos ganchos a la izquierda de ellas rezaban su nombre y con facilidad le colocaron cada uno de los anzuelos, dos en los hombros, otros dos en la cadera, tobillos, codos, y dos más en los pocos senos que tenía. Poco a poco, iban calmándose las tres y les curaron las heridas, ya que los muertos no tienen gracia.
lunes, 16 de abril de 2012
No puede ser
Te contaré mi día y tú me explicarás por qué estoy mal...
Mi día empezó bien, despierto y estoy con él, me voy a casa, donde llamo a mi mejor amiga, palabras, palabras y más palabras. Me ducho, salgo, doy una vuelta, vuelvo a casa de mi pareja y vemos una película, vuelvo a mi casa y decaída completamente...
Un día perfecto con un amargo final, ¿por qué? Porque siento cosas que no quería sentir, cosas por alguien de la que no debería sentir esto...
Y tú, querido lector, preguntarás: ¿amor?
Yo te diré: sí, y no a la vez.
-¿Y eso cómo es?
-No lo sé.
Y así día tras día, me hago la misma pregunta, ¿qué siento? Sé que no es amor de pareja, pero tampoco es amor de amistad, es un punto intermedio entre uno y otro. ¿Y cuál de los dos es el que tira con más fuerza? [...]
El miedo. El miedo a perderla.
miércoles, 4 de enero de 2012
Tú verás que haces
Eres un mierda, no vales para nada, tienes muy poca vergüenza de no ser capaz ni de dirigirnos la palabra, después de tantas y tantas veces que te hemos defendido y aceptado en nuestra casa. Ahora que sabemos como eres realmente te escondes como una vulgar avestruz, hundiendo tu asquerosa cabeza dentro del fango. Espero que tengas un poco de decencia de intentar defenderte, aunque supongo que no podrás, ya que lo sé todo, TODO, ¿entiendes?
Ojalá que estés en la cárcel y te pudras en el infierno que es lo único que mereces, después de haberle causado tanto daño a una persona que te ha dado todo su amor y más. Ahora ya veo con diferentes ojos a mi familia, pero me duele que sea de esta manera, seguramente mi prima te habría pillado pero por no meterte en problemas se lo había callado. Repito, eres un mierda.
Eres un cobarde.
¿Qué? No quieres contestar... ¿eh?
No me esperaba esto de ti sinceramente, la cobardía que estás demostrando, lo estúpido de tu huída, no tiene sentido, lo que estás haciendo sólo deja más claro que eres culpable, una vil y ruín persona a la que no merece la pena ni la muerte, mereces quedarte solo, sin nadie a quien poder pedir ayuda, ni siquiera nadie a quien poder hablar y pasar el tiempo en tus largos ratos de amargura y soledad.
Estás hundido y todo por tu culpa.
Aprende
Cansada, asqueada, enfadada, nerviosa, temerosa, rebelde, activa, irascible, rompedora, mala, perversa, odiosa, imbécil, torpe, sorda, muda, ciega...
Podría seguir diciendo un montón de adjetivos que me vienen al pelo hoy, pero ¿de qué iba a servir? Si al final lo único que cuenta eres tú. Tú y tu imperiosa necesidad de ser superior a todo y a todos, tú y tus ganas de pelea cada vez que tengo la razón, tú y tu nueva faceta de adolescente reprimida que sale al sol, y que por lo que parece es la primera vez que sale.
Al final ganas, siempre ganas, porque... ¡tú eres lista y yo tonta, tú eres mayor y yo pequeña, tú tienes razón y yo no, y no puedo hacer nada por evitarlo!
Si recuerdas el final de esa película, sabrás que no soy tan tonta de lo que te crees, ni de lo que quieres hacer creer a los demás. Y por cierto, gracias por demostrarme una vez más la confianza que depositas en mí, no tienes ni idea de cómo soy, de cómo me comporto fuera de casa, la de veces que hablo de ti con los demás. ¿Y sabes qué es lo mejor? Que hablo bien, que me da rabia que no confíes en mí, que odio que casi nunca estés de mi parte.
Te vas a quedar sola, y me duele decirlo, pero te estás montando un mundo imaginario que se sale de lo normal, no eres ya la persona que yo conocía, aunque me alegra decir que ya no lloras, tampoco quería que fueras así, te has convertido en una obsesión, cuando te quedes sin tu preciado internet, veremos a ver qué pasa, sin tus tonterías de Caralibro, ni la gente que "te quiere". Ya nos pedirás perdón por no habernos hecho caso cuando te decíamos que salieras, que fueras a dar una vuelta y que no te encerraras en casa. Ya llorarás con razón.
Y que sepas que todo esto te lo digo con el mayor amor de mi corazón y con el mayor dolor.
lunes, 2 de enero de 2012
Fin

Si sacara yo mi odio...
Si sacara yo mi rencor...
Tiembla mundo, ¡porque yo soy tu fin!
Que yo destruiré tus maravillas, tus paisajes y tus gentes.
La humanidad está perdida, y es por su propia culpa.
Ya no merece la pena morir por ella, pues está muerta.
Muy lejos queda su salvación, y aunque existe no la quiere.
Que todos somos uno... ¡Já! Me río yo de esa afirmación.
Con dolor y con gran pena, yo te destruyo, yo te elimino.
Que si tú no quieres mi amor, no te preocupes, no lo desperdiciaré contigo.
jueves, 15 de septiembre de 2011
Vuelta al cole

Ya son más de dos años que no estudio, ya son más de dos años en los que no cojo un libro a no ser que sea para adentrarme en sus aventuras, desventuras, sueños o pesadillas.
Volveré a oler ese perfume de los libros nuevos, aunque sean meras fotocopias de originales; volveré a hablar por debajo de la mesa con compañeros, pero de tonterías diferentes; volveré a hacer las tareas un día antes de entregarlas; volveré a divertirme estudiando.
Pero también lo pasaré mal, creeré rendirme, creeré estar derrotada, ahogada entre palabras sin sentido, me aplastarán la no-sabiduría de Sócrates, el sentimiento de Platón, y la lógica de Aristóteles.
Pero lo mejor es que aprenderé, intentaré ser alguien mejor para el futuro, alguien con estudios, una persona sabia, aunque bien se sabe que lo que no se aprende de viejo, tristemente se aprende por diablo.
Estoy impaciente por empezar el instituto, voy a estar con gente conocida, a la que quiero y adoro todos los días, me siento segura con ellas.
Pronto mi vocabulario se hará tan extenso que ni siquiera cabrá en todos los caracteres que aquí se me permiten poner.
¡Ojalá sea cierto!
Pasa el tiempo
Buenas noches queridos lectores, parece que desaparecí, y conmigo me llevé todas las historias que aquí dedicaba y subía cada cierto tiempo. No os preocupéis he terminado el trabajo esclavizante que tenía, y ahora escribiré más; además voy a empezar el instituto, fuente de inspiración para casi todos los "escritorcillos" como yo.
Aun no he decidido cuál de las dos historias voy a seguir, tengo que releerlas y analizarlas bien, pero creo que voy a seguir con Joyas Oscuras. ya que es más extenso y tenía pensado de antes hacerla novela, como hice con Los Pecados de Dios. Marcas es más por petición de un melocotón, que por decisión propia, ¡pero hay cabeza para todo!
Prometo no dejar de escribir nunca siempre que las ninfas vengan.
jueves, 26 de mayo de 2011
domingo, 8 de mayo de 2011
Eva Sokolov
Contaré mi vida, mi corta vida de 16 años. Nací en San Francisco, pero mis padres son rusos, de la ciudad de Voronezh, pero dos años antes de la caída del muro, emigraron del país en busca de una ciudad sin peligro para fundar una familia.
En 1987 llegaron aquí, a San Francisco, aprendieron lo más rápido que pudieron el idioma, trabajaron como becarios durante cuatro años, hasta que mi padre pudo crear una empresa propia, y cuando tuvieron una cierta estabilidad, llegué yo, nací en 1995.
Me llamo Eva Sokolov, y soy una psíquica, de una gran estirpe de psíquicos, pero con un potencial un poco mayor. Cuando se dieron cuenta mis padres de mi poder, buscaron algún instituto en el que pudiera aprender a controlar totalmente mis poderes sin peligro. Sabían de uno, pero no sabían donde se encontraba, así que tenían que ir buscando con muchísimo sigilo, pues la gente aun ni aceptaba ni acepta del todo a los mutantes. En 2010 por fin lo encontraron, y ahora, estoy de camino a Nueva York, me han dado la dirección, así que no me hace falta que me acompañen, y no creo que tenga problemas con el director del instituto.
lunes, 2 de mayo de 2011
Ya, ¿no?

¿Y qué más dará si nos equivocamos? ¿Y qué si pierdo unos pocos años de mi vida? Puede que la vida sea corta, y no esté para desperdiciarla, pero no es lo suficientemente corta como para no arriesgarse a vivir una aventura. No pueden juzgar los demás sobre las decisiones de otras personas, y no pueden hacerlo a través de terceras personas, eso no. No es justo que habléis sin saber, no es justo que intentéis cambiar algo que no se quiere cambiar, no lo hagáis, porque no vais a conseguir nada. Pronto abandonaré el nido, y con pronto no quiero decir en dos meses, o tres, no; me refiero a dentro de espero solo 3 años, el tiempo suficiente para estudiar algo mejor y conseguir un buen trabajo. Solo eso, lo demás ya vendrá relativamente solo, sé que nadie me va a regalar nada, pero tampoco quiero que lo hagan, lo que yo consiga que sea fruto de mi esfuerzo y de mi trabajo. Así que, sin haber pasado el tiempo necesario para que las cosas cambien a mejor, no digáis nada. Vuestras opiniones las tengo en gran estima, pero no voy a cambiar, ni voy a intentar cambiarle los pensamientos porque me lo digáis. Los años son muy largos y a la vez muy cortos, lo sé. No hace falta que me lo recordéis cada X tiempo. ¡BASTA YA!
P.D.: Si me ves llorando después de discutir, no te extrañe que esté llorando, también me duele que me digan esas cosas aunque según vosotros sea solo por nuestro bien, créeme que lo sé, no es porque queráis hacerme daño ni mucho menos.
domingo, 17 de abril de 2011
Marcas II
¿Querías que lo siguiera? Siento la tardanza pero aquí está otra parte de "Marcas". Espero que te guste melocotón.
Era tarde cuando terminé de arreglarme, pero no me importaba, la noche era joven, y había mucho ambiente en la ciudad siempre. Salí dispuesta a acostarme con la primera persona que encontrase, no tenía pareja, así que no sentiría remordimientos, o eso pensaba. Llegué a un pub, era pequeño sin música, era un lugar tranquilo para beber y charlar. Vi a un grupo de universitarios, y pensé en acercarme a ellos para hablar, pero me fijé en alguien que estaba apoyado en la barra, esperando que le sirvieran una copa. Me preparé, extrañamente, ni sentía miedo, ni vergüenza, ni siquiera pensaba en su posible respuesta, solo podía pensar que lo quería para mí y nadie más.
Me acerqué a la barra, cerca de él, y pedí en la barra lo mismo que él pidió, no supe como lo había adivinado, pero solo por oler su bebida, sabía que era un White Label. Se sorprendió que me pidiera lo mismo solo unos instantes después que él, se me quedó mirando y rompí el silencio incómodo.
-¿Tan extraño te parece que me tome una copa?- Le espeté como si no lo hubiese hecho aposta.
-No, claro que no, pero has pedido exactamente lo mismo que yo.
-Bueno, tampoco es tan extraño, mucha gente bebe y seguro que coinciden.
-Sí, tienes razón, perdona- me contestó apartando la mirada.
-No pasa nada. Me llamo Selene.
-Yo soy Alan, encantado.
En ese momento pensé que lo tenía en el bote, y así era, pero preferí no lanzarme, por si acaso mi instinto me fallaba esa vez.
-Bueno, ¿estás aquí solo? - Le pregunté sin apariencia alguna de interés, pero la verdad es que me moría por saber si venía solo o no.
-Sí, bueno, al menos de momento. He quedado con unos amigos, pero por la hora que es, creo que no van a aparecer, ¿y tú?
-Yo he venido sola, me apetecía salir y salí sin más.
-Que atrevida- ahí era el momento que yo esperaba, se estaba soltando.
-Eso dicen, ¿te apetece dar una vuelta y bailar un poco?
-¿No debería ser yo el que dijera esa frase?
-Soy una chica atrevida.
No hizo falta poco más para estar metida en un baño de discoteca, encima suya, gritando de placer y excitación. Me besaba con ansia, y yo me dejaba sorprendida de tanto que estaba sintiendo, era una experiencia totalmente nueva, a pesar de que no era la primera vez que practicaba el sexo. Notaba perfectamente como atravesaba el cuello, recorría mis paredes internas y tocaba el fondo de mi cuerpo, era una sensación perfecta... que no duró mucho, aquel muchacho no aguantó mucho más de 20 minutos que se me hicieron los más cortos de mi vida. Fue mi gozo en un pozo, pero no me importó, nos despedimos y no volvimos a vernos, y yo volví al acecho de más hombres.
Fui a otra discoteca diferente, en esta se escuchaba salsa, así que pensé que serían más ardientes los hombres de aquella discoteca, tanto que vi a uno bailando con intensa pasión, que parecía que la vida le iba en ello, y la salsa es uno de los bailes que me parecían, y me parecen, puro sexo en la pista, así que no dudé en acercarme a él, con mis mejores pasos de baile que sabía. Le llamé la atención pues se fijó en mí y se acercó bailando, hasta cogerme de la cintura y empezar a darme vueltas y vueltas en un baile sensacional. Cuando terminó la canción hablamos un poco, lo mismo que con Alan, pero de este no me acuerdo su nombre, podría decir que solo me acuerdo del nombre de Alan porque fue el primero de mi nueva vida, y alguno que otro más. A mi bailarín le invité a casa, allí estaría más tranquila y podría estar más pendiente a su cuerpo, que de si pedían entrar al baño. Se desnudó en cuanto entró en la habitación, su pene estaba totalmente erecto y listo para la marcha, y yo encantada me tumbé en la cama a esperarlo, tocándome y mojándome para él, estaba lista para lo que fuera, y él había sido elegido.
Lo empezamos a hacer lentamente, hasta que empecé a vociferar que me poseiera como si no existiera un mañana, y empezó a manejarme como si fuera de papel, me encantaba esa sensación de ser dominada, así que me dejaba sin rechistar, a excepción de los gritos de satisfacción y felicidad que me inundaban la boca. Esta vez, este hombre en concreto, duró mucho más que la primera vez, estuvimos haciéndolo durante más de dos horas seguidas, sin parar, teniendo los mejores orgasmos que hasta ese momento había tenido. Hasta que llegó el mal...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)