jueves, 2 de diciembre de 2010

Debe terminar con esperanza


El cielo sin ti no tiene sentido de existir, pues tú eres la luna que lo ilumina en las noches claras, las estrellas que hacen que reluzca con esa luz especial, las nubes que ocultan el mal de cada día. Eres el sol que da el calor necesario a mi cuerpo en los días más fríos, la lluvia que me divierte al salir a la calle.
Sin ti realmente, nada tiene sentido, me siento perdida y abrumada, no puedo seguir sola, cada semana se me hace más cuesta arriba, y no veo el día que termines y estés conmigo siempre. Pero todo acabará bien, la esperanza no estoy dispuesta a perderla.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Sin más apareces

Son las 12 de la mañana, y llamas, me preguntas qué tal he dormido, te contesto que bien a pesar de haber dormido sola en tu cama. Te hago la misma pregunta, sé que no ha sido una de tus mejores noches, me contestas que bien y terminas diciéndome que llegarás a la casa sobre las 4 y media ó 5. Un tanto decepcionada acepto tus horarios y me despido de ti con un te quiero, seguido de yo también por tu parte.

Se acerca la hora de comer, pero apenas como, entre los nervios y el café que me tomé para desayunar no tengo hambre. Leo, como casi toda la mañna, casi 100 páginas en un momento, distraigo mi mente para no reparar en las horas que aún me faltan para poder verte y abrazarte.

Me conecto y hablo con una amiga, le pongo la cam y le enseño un poco la habitación, hasta que sin venir a cuento se apaga el ordenador... otra vez a leer. Son casi las 3 de la tarde y aun pienso que queda una hora o incluso un poco más para que llegues. Voy a la cocina y pico un poco de comida, vuelvo a la habitación y me dispongo a leer de nuevo, pero cambio de opinión en el último momento y enciendo nuevamente el ordenador. Pongo youtube y hago una lista de reproducción con unas pocas canciones, un tanto románticas.

Escucho un ruido en la entrada, es la puerta que se abre y suena tu voz con un alegre ¡hola!
Se empieza a formar una sonrisa de oreja a oreja en mi cara, pero no sé porqué no soy capaz de levantarme de la silla. Noto el corazón latiendo con tanta fuerza que parece que lo tengo en la garganta, y por fin apareces por la puerta y me sonríes, se podía decir que no te creías que estuviera allí, aunque ni yo misma me lo creía aun.
Paso la mirada por todo tu cuerpo y no puedo evitar pensar en lo guapo que estás con la mimeta, no dejo de mirarte, ni de sonreírte, simplemente no puedo.

Entras con tu normal, ¿qué pasa? Para contestarte con mi normal nada, aunque pasan mil cosas y a la vez ninguna por mi cabeza. Te acercas a besarme, y con ese simple beso me cercioro que no es un sueño, es verdad que estoy en Almería, en tu casa, en tu habitación y que tú también estás.

Sales de la habitación y hablas con tu compañero de piso, bromeáis durante unos instantes que a mi se me hacen eternos y despidiéndote de él vuelves a la habitación.

Te sientas en la cama para poder quitarte las botas cómodamente, pero yo ya estoy en pie y no puedo contener las ganas de abrazarte, había estado esperando ese momento desde hacía dos semanas, y no estaba dispuesa a esperar ni un segundo más.
Así que me abalanzo a ti, besándote como nunca antes, y por dentro sintiendo como una parte de mi quería simplemente echar a llorar de felicidad. Me sientas encima tuya, y así me quedo, abrazada a ti, y sin poder evitarlo ni queriendo evitarlo tampoco, te susurro al oído TE AMO.

martes, 2 de noviembre de 2010


Joyas Oscuras

Capítulo I

Estando en el Reino de los Gnomos avisté un ser extraño, no era un gnomo normal, incluso pensé en aquel momento que era humano, pero no sabía lo equivocado que estaba. Me acerqué con precaución, intentando agudizar mi vista para adivinar quién era.
-¿Qué deseas?- Grité aunque tampoco esperaba respuesta.
Silencio. No erré al esperármelo. Seguí acercándome, fijándome en aquella silueta por si hacía algún movimiento extraño, mientras acariciaba el puño de mi espada.
-Hable señor, por el honor de Shawn-. Desenvainé la espada y estando cerca pude ver lo que parecía una joven de unosdieciséis años, de pelo aguado anaranjado que le cubría el rostro, pues la posición de su cabeza era agachada. Al escucharme dirigirme hacia ella alzó su pequeña cabeza para dejarme ver unos preciosos ojos negros, enormes y penetrantes, una naricilla respingona y una boquita pequeña, parecía que sus ojos no concordaban con el resto de la cara pero estaban en perfecta armonía. No tenía nada diferente o inusual, pero a la vez tenía un encantador misterio encerrado en su interior.
Se le veía triste, la curvatura de sus labios caía levemente hacia abajo, podría decirse que por la forma de mirarme parecía desorientada y buscaba en mí algo de ayuda, pero no la pedía, ni se acercó a mí, se quedó ahí, quieta.
-Dime pequeña, ¿cómo has llegado hasta aquí?- Pregunté bajando la espada, sin poder adivinar que aquella cueva térmica sería mi prisión durante unas horas.
-Siguiendo a tus guardias- respondió con una voz que más que hablar parecía que cantara. Eso fue lo que me hizo bajar la guardia a pesar de sus palabras, no pensaba en nada, solo en volver a escuchar esa voz melodiosa, pero lo único que escuché fue un par de saltos a mi lado y sentí el golpe de un garrote en la nuca.
Quedé inconsciente durante no sé cuánto tiempo, hasta que noté agua cayendo por mi cara. Abrí los ojos sin saber qué había pasado y entonces la vi, la chica que estaba en la gruta discutía con un par de hombres altos mientras yo atado a una estalagmita no tenía oportunidad de escapar.
Intenté zafarme de las cuerdas que me aprisionaban, luchando contra ellas, pataleando, intenté incluso llegar a las cuerdas para morderlas, pero era inútil, estaban bien fijas.
-Soltadme-. Amenacé, intuyendo que no se rendirían tan fácilmente.
-¿Y eso por qué?- Rió el guardia que estaba a la derecha de la chica.
-Cállate Cleve-. La joven le cortó con una voz que no se parecía en nada a la voz que escuché antes, era mucho más dura que antes, pero al dirigirse a mí su voz cantarina volvió.- Dime ministro, ¿dónde se encuentra la cámara real?
-Juré lealtad a la reina Shawn y a todo lo que ella representa, ni siquiera tus artes de distracción seducción podrá doblegar mi pacto de sangre-. Le contesté convencido de mi oponencia a hablar sobre ese tema.
-Bueno, todo se verá después de sacar todas mis "artes".
-Sólo eres una simple bandida, hay tesoros más a tu alcance.
Se arrodilló, me sonrió con su cara angelical y pensé que no había visto nada más hermoso en toda mi vida, hasta que su puño cerró la boca de mi estómago de un puñetazo. No reaccioné en unos momentos, no podía, pero en cuanto pude sentí mi mejilla húmeda por las dos pequeñas lágrimas que cayeron por ellas. No esperaba que esa simple mujercita tuviera la suficiente fuerza para hacerme aquel tipo de daño.
-¿De veras crees que una simple bandida tendría seis de los mejores elfos a su retaguardia?
-Aquí solo veo a dos.
-Estos son Cleve y Charlie. Maximilliam, Jason, Krause, Stham, podéis salir.
De un salto desde las estalactitas aparecieron otros cuatro elfos enormes que se colocaron detrás de ella en posición defensora.
-Pero, ¿quién eres?- Le pregunté extrañado a la vez que curioso.
-Mi nombre es Anne Trunchbull.
Entonces comprendí quién era. Se trataba de la hija pequeña del rey de los elfos del agua, no podía imaginarme que la mismísima princesa Anne estuviera ante mí. No podía decir que fuera un honor, pues nuestros reinos siempre han estado en guerra por asuntos que desconocía, pero sí me fascinaba de una manera impresionante. Ella entendió que sabía quién era y dejó al descubierto unas preciosas orejas azules, símbolo de nobleza para su raza.
-¿Qué tenemos que le haga falta a tu padre?
-Di mejor, ¿qué nos robásteis en su tiempo que nos es vital?- Amenazó con un rencor odioso.
-No pongas en duda la honestidad de la reina-. Le repliqué casi con dolor por aquella acusación.
-Es la verdad, aunque entiendo que ahora no la comprendas, ya te darás cuenta de tu error.
-Nunca admitiré algo tan absurdo.
-Tiempo al tiempo, mientras tanto ahórrate tiempo y dolor.
-Dime que buscas y te diré si nos es útil en este preciso instante.
-No soy tan estúpida, seré la pequeña de mi familia, pero sé cuando me pueden traicionar, y más teniendo en cuenta que eres alguien de una raza que ya traicionó a la mía tiempo atrás.
-¿Y cómo sabes que no te voy a mentir con la ubicación de la cámara?
-Lo puedo intuir, traiciónanos y sufrirás con la vista que te mostraremos, alíate con nosotros y te contaré toda la verdad sobre tu supuesta reina, además de dejarte vivir, que creo es un dato importante para ti.
Me lo pensé, vacilé y una vez más me equivoqué al escoger mis decisiones, solo pensaba en lo que me habían inculcado toda mi vida. Supongo que en ese momento era lo más lógico.
-Está bien- acepté ocultando mis verdaderos planes-, pero debéis cambiaros, vuestra presencia no se hará desapercibida aquí.
-Escuchadme- les indicó Anne-, haced lo que él os diga, pero cuando veáis algo raro defendeos, reducidle, y si hace falta mostradle aquello que sabéis, y si aun así no hace que se retiren los guardias, matadlo, hay más gente con acceso a la cámara real.
Escuché todo con atención, su voz sonaba firme, digna de su padre, ahí me dio un poco de confianza para no llegar a traicionarle, o al menos para intentar averiguar cuál era esa verdad que me ofrecía, pero no la suficiente como para dejar a mi reina sola ante el peligro que se le podría avecinar. Tampoco dejaba de pensar en aquello que me haría sufrir sólo con verlo, no tenía esposa, ni hijos tampoco, soy un gnomo bastante solitario, mis preferencias son el trabajo antes que el ocio o mi vida personal, cuidar y ayudar a Shawn me llenaba en todos los sentidos.
-¿Tenéis ropas de mi pueblo?
-Por supuesto, somos previsores, y sabíamos que esta situación se daría tarde o temprano- me contestó Cleve, el que se burló de mí sobre mi liberación, pero se le veía dispuesto a colaborar conmigo, y eso lo hacía menos amenazador.
-Pues cambiaros e intentad parecer más bajos, luego seguidme e intentad parecer gnomos corrientes, será mejor que no hagáis que los demás gnomos sospechen de vosotros.
-Puedes usar tu influencia- me dijo Anne mientras me liberaba de las cuerdas y me ayudaba a ponerme en pie.
-Soy un simple burócrata, me tratan como a uno más, pero con un poco de elegancia.
-Entonces por qué hablas de tu reina con tanta adulación.
-No estoy hablando de mi reina, sino del pueblo, sin acusar a nadie en concreto.
Asintió comprendiendo mi respuesta. Sus vasallos fueron rápidos a la hora de vestirse, y tardaron poco más de una hora en acostumbrarse a andar con las rodillas, con los tobillos atados a los muslos, era una posición muy incómoda, incluso dolorosa a las horas, pero su altura era demasiado anormal entre nuestra gente.
Salimos a la luz del día, cuando me di cuenta de que estaba al frente de aquellos pseudo gnomos, los miré, no muy convencido de su credibilidad, pero aún así resignado a seguir con vida.
-Una cosa más antes de irte, gnomo.
-¿Qué deseáis ahora?- Le contesté con un poco de ironía en mis palabras.
-Os estaré esperando con lo que busco al otro lado del lago de la catedral.
-¿Cómo sé lo que buscas si no me lo dices?
-Ellos lo saben, no debes preocuparte por cosas que no te incumben.

sábado, 23 de octubre de 2010

Príncipe de las Guerras

Tú, Príncipe de las Guerras, condenado por un mal destino, obligado a luchar contra tu voluntad, obedeciendo órdenes superiores y resignado a seguir para poder vivir. Quien le iba a decir a esta simple moza que acabaría amando a una persona con tal intensidad, con tanta fuerza y poder. Solo te pido que no me dejes, que me cubras del sol que quema mi piel y me arropes en las frías noches en los que la luna ilumina el cielo. Quiero, o incluso debo pedir una cosa de ti, no me olvides, que la distancia entre nuestras guerras no haga mella en nuestros corazones, ni en nuestras almas, pues tú eres más importante para mí que cualquier tesoro superficial, más importante casi que mi propia vida, ya que como te dije una vez, y te lo repetiré varias más, tú me proteges de sobremanera, haciendo lo imposible por mí, sin que yo sepa como ni por qué lo haces. Lo único que lamento es no poder devolverte ese favor pero no te preocupes, ya podré llegado el momento, mientras tanto seguiré amándote y dejando que me cuides arropada en tu cómoda cama.

viernes, 8 de octubre de 2010

Construyendo un mundo contigo


Quiero verte pronto, quiero estar contigo ya, quiero sentirte, abrazarte, besarte, quiero despertar y que lo primero que vea sean tus ojos, que lo primero que saboree sean tus labios y lo primero que toque tu cuerpo. Porque cada vez soy más feliz contigo, y todo gracias a ti. Te quiero



Si quieres sentirme, siente en tu corazón aquella noche. Siente con el corazón, con el alma, con el ser que todos notamos, pues es ahí donde reside el amor, ya sea para uno o para otros...

jueves, 16 de septiembre de 2010

De Blog a Blog

Querido lector:

Tú que me has acompañado desde que empecé esta aventura, que has leído y releído mis historias y mis cuentos, solo desesarte mil felicidades en este día tan significativo.
El paso de menor a mayor, con sus partes buenas y sus partes malas, como poder votar, poder utilizar la cuenta del banco, ir a la cárcel... aunque no suene tan bien ni tan original. Sólo quiero que sepas que siempre podrás contar conmigo, al igual que he podido contar contigo, y que espero seguir esta amistad que empezó por unas imágenes y unas palabras.
También aguardo el día en que nos conozcamos en persona, que ya va siendo hora, tanto viajar, sin embargo no vienes a Málaga, pero como dicen, si la montaña no va a Mahoma, Mahoma irá a la montaña. Y no sé que más decirte, siento que no sea una entrada tan impactante como la tuya, pero sabes que estas cosas son cuando vienen, desgraciadamente no se puede controlar.
Así que nada, que te lo pases muy bien, que te regalen muchas cosas, que te lo pases muy bien y todas esas cosas que se desean por los cumpleaños, pero sobre todo, no dejes de ser como eres, con esa cabeza que es capaz de hacer un juego de la nada, de escribir tan bien como escribes, y de no parar de luchar hasta conseguir lo que quieres.

Un abrazo muy grande de tu amiga Semyazza.

Semy

jueves, 9 de septiembre de 2010

Un Poquito de Por Favor


Educación, bonita palabra salida de personas mayores, aunque ni ellos ya la respetan.
Me indigna ver como las mismas personas que se quejan de la juventud, son las que cometen sus mismos errores solo que al contrario. Sentada en el autobús leyendo irónicamente una noticia sobre educación, noto tocar mi hombro sin cuidado y casi empujándome del asiento, cuando al girarme me encuentro con la cara arrugada de una mujer mayor, que con malas maneras me dice que me levante, lo hago, y sigo leyendo el periódico.
Debería haberle soltado que no despotricara tanto contra mí, y los jóvenes en general, y lo hiciera contra las madres que dejan a sus hijos sentarse en los asientos para minusválidos, que lo hiciera también co la EMT que cada vez hace los autobuses con menos asientos, y además quitan autobuses de circulación, haciendo que entre autobús y autobús pasen casi media hora e incluso una hora entera. Que no lo haga con personas que no le han cedido el sitio más que nada porque no les ha visto, que hay una gran diferencia entre quien puede y no se da cuenta y quien puede y no quiere.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Pasito a pasito

A ti, que apareciste en la noche como un rayo de luz, a ti, que me salvaste de la desesperación, a ti, que te has convertido en mi mundo, en mi universo, a ti te doy las gracias. Gracias por ser así conmigo, aunque te conozca desde hace poco tiempo, gracias por aguantar mis tonterías, mis enfados, y mis estupideces, gracias por preguntarme siempre qué me pasa, por buscar mis manos en la oscuridad, por no dejarme sola.
No quiero hablar antes de tiempo, no quiero estropearlo, no quiero que salga mal esto, por eso no voy a decir te quiero para siempre, pero sí te voy a decir que quiero quererte siempre.
Por ti lo olvidaré todo, olvidaré los ¿Y si...? Olvidaré los FuturosPasados, y pensaré en un PresenteATuLado, porque solo tú eres para mí, porque contigo lo veo todo más fácil.

martes, 10 de agosto de 2010

EstoNoEsUnAdiós,SoloEsUnHastaPronto


Mi Robert guapo... que idiota has sido.
Te has ido de mi lado, aunque ya no tuvieramos contacto.
No puedo creer que ya no vaya a verte más, que tenga que decir que ya no estás, que tu vida se ha ido para siempre, que no volveré a verte hasta dentro de varios años.
Siempre te recordaré, siempre te tendré en mi corazón y siempre te pediré perdón por estos últimos años distanciados, pero no te voy a negar que siempre me he acordado de ti como mi Robert.
Solo espero que estés donde estés, tu vida ya no sea sufrimiento de ningún tipo, que donde estés hayas olvidado el mal que te han causado y el mal que te ha llevado a este extremo.
No voy a olvidar ese dibujo que me hiciste cuando era pequeña, y como me palpitaba el corazón cuando te veía.
Pronto nos reuniremos Robert, te quiero.

martes, 3 de agosto de 2010

Quiero que rompas la maldición


Olvidaré esa maldición por ti, la maldición que nos ha atormentado a tantos y a tantas, que nos ha hecho estar en vilo, con mil ojos a todo, que nos ha hecho sufrir.
Tu maldición es tu nombre, tu inicial, lo que ayuda a reconocerte y a saber quien eres. Una simple letra que la hemos odiado, que han ido cayendo uno por uno, sin tesón, hasta encontrar otra consonante o vocal que nos ha hecho felices, aunque en mi caso aun no.
Poco a poco te contaré y te explicaré todo, lo que quiero y lo que no quiero hacer contigo, pero sobre todo lo que no quiero hacer es equivocarme, quiero hacer las cosas bien.

Quiero llegar a ti.

domingo, 1 de agosto de 2010

La frontera que nos separa puede ser pequeña

Como desearía que estuvieras aquí ahora, que me vieses, que me sintieses, que me tocases. Me gustaría ver tu cara de asombro ante mi falsa vergüenza que te suelo mostrar, ya que no es vergüenza lo que contigo siento, si no miedo, el miedo que tengo es superior a cualquier otra cosa antes experimentada. Es miedo a la desilusión, al fracaso, a sentir que nunca acierto. Necesito que ahuyentes ese pavor, que con tus manos en mi cintura guíes mi vida hacia la felicidad.
Y sé que suena fácil, que sin más podemos nadar, o volar, pero es mucho más complicado que eso, incluso sin las ataduras que dices que no tienes.
Pero tiempo al tiempo, todo se verá y todo sucederá.

jueves, 29 de julio de 2010

TeEsperoQueriendoUnaIlusiónEnunRecuerdoOlvidado


Tiende mi corazón a
Expresarse, utilizando las palabras

Que necesita en
Un triste papel, para que al fin y al cabo sean
Insignificantes para ti, así
Espero que estas palabras
Representen algo en tu vida, sin
Olvidar mi helado corazón


Te
Encontré

Nadando
En el mar del recuerdo
Cuando
Estaba apunto de hundirme me
Socorriste
Inflando mis pulmones de aire
Tranquilo
Olvidarte ahora es imposible


Tan dentro
Estas de mí, que

Aunque lo intente o
Muerta quedaría en el intento
O infeliz sería al lograrlo

¿Y si...?

Voy a lanzar una pregunta al aire:

¿Y si todo saliera bien?

Si todo saliera bien, sería la persona más feliz del mundo.
Si todo saliera bien, sería capaz de darlo todo para que siguiera así.
Si todo saliera bien...

Ojalá seas lo que busco,
Ojalá no me estés mintiendo,
Ojalá seas quien me haga volver a soñar,
Ojalá me saques de este coma emocional.

Y siento que puedes serlo,
Y siento miles de cosas al pensar en ti,
Y siento que te has ganado mi corazón y mi alma en solo dos semanas,
Y siento cruzar el gran charco que nos separa con solo cerrar los ojos.

No quiero perderte,
No quiero que esto se estropee tontamente.
No quiero verte mal,
No quiero estar mal.

Seguiré odiando la distancia que nos separa,
Seguiré odiando la hora que nos diferencia,
Seguiré haciendolo si tú me dejas.

Anhelo ver tus ojos verdes,
Anhelo tocar tus manos,
Anhelo abrazarte, besarte,
Te anhelo.

Prométeme que vendrás,
Prométeme que te veré,
Prométeme...

martes, 27 de julio de 2010

Marchando


Aunque no lo veas, aunque no lo creas o aunque no lo sientas, algo en mis historias ha cambiado. Ahora ya no utilizo todos los medios posibles para plasmar mis ideas, pero sí los necesarios para transmitir lo que quiero. En estos momentos mi corazón guía mis manos por el lienzo que es el papel, escribiendo, tachando y volviendo a escribir, manteniendo presente mis errores para no volverlos a cometer.
Llegará el momento en el que mis fallos sean solo visibles para mí, en el que deje atrás mis odios y mis miedos, en el que deje atrás todo y empiece a vivir de nuevo. Cuando llegue ese momento lo sabré, y entonces será cuando marche de mi tierra, buscando nuevos errores que cometer y nuevos miedos que tener, adquiriendo más experiencia en todo lo posible.

lunes, 26 de julio de 2010

Oculta

Eres el sol que me alumbra en mis tormentas, y yo la luna que te guía en la oscuridad. Solo espero poder ver un eclipse que nos fusione a los dos, que una nuestras almas y aleje el miedo y el dolor de mi corazón roto. Aunque por ahora solo puedo ocultarme en las sombras de callejones pasados, espero una salida a ti, que me ayude a escapar, a volver a soñar. Mientras tanto, seguiré pensando en ti.